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Organización y forma de trabajo

Este apartado pretende ser el esqueleto de la guía para franquiciados.

Aquí podrán encontrarse las recomendaciones, estrategias y estructuras necesarias para manejar correctamente tanto la parte operativa como administrativa del negocio.

Un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio

Sección titulada «Un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio»

Mantener las instalaciones y vehículos limpios y ordenados no solo da buena imagen, hace significativamente más fácil el trabajo de campo y transmite un compromiso con el cliente y una autoexigencia superiores.

Esto aplica tanto a herramientas y vehículos como a la documentación, al etiquetado de materiales o a cómo dejamos los sistemas al terminar una instalación.

No tiene por qué ser tu responsabilidad, pero puede ser tu oportunidad. Si algo puede mejorarse sin un coste real de tiempo o recursos, hazlo.

El cliente lo notará. Y lo que es mejor: confiará más en ti, porque verá que estás ahí para ayudar, no solo para cumplir el expediente y cerrar el presupuesto.

Es mucho más fácil retener y aumentar el valor de un cliente ya existente que captar uno nuevo.

Intenta hacer todo perfecto, para que quede al menos regular

Sección titulada «Intenta hacer todo perfecto, para que quede al menos regular»

Aspirar a la perfección implica aceptar que te equivocarás: es inevitable. Pero si apuntas al 10, aunque falles, llegarás al 8.

Acepta que no todo saldrá siempre bien y que en ocasiones saldrá directamente mal. Sin embargo, si tú y tu equipo aspiráis a la excelencia, cualquier error pasará más desapercibido o será irrelevante en el conjunto.

No tengas miedo de decir “perdón” y “lo siento”, pero asegúrate de que esas palabras van acompañadas de hechos que reparen el fallo, no solo de buenas intenciones.

Cuando un cliente confía en ti, te da su tiempo, su dinero y, sobre todo, su tranquilidad.

Entramos en su casa, en su negocio, en su vida. No somos solo técnicos: somos parte de su tranquilidad.

Hazte merecedor de esa confianza, nunca, jamás, la traiciones.

Y esa confianza se demuestra en lo que haces… pero también en lo que callas. Trabajas con información muy confidencial.

Protéjela. Y hazlo cada día.