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Cuentas bancarias

Se recomienda tener 4 cuentas.

Cuenta 1 – INGRESOS. Es la cuenta que facilitamos a los clientes para que realicen las transferencias o para cargarles los recibos. Idealmente solo deberían imputarse ingresos y salidas a otras cuentas internas, nunca usarse para pagos.

Cuenta 2 – PAGOS (GASTOS) – Cuenta para gastos operativos del negocio, todos los pagos a proveedores y cualquier otro gasto del negocio debería salir de esta cuenta. Solo los gastos a proveedores y gastos generales, los impuestos van por otro circuito.

Cuenta 3 – IMPUESTOS (GASTOS) – Cuenta a la que destinar entre el 22 y 25 % de los ingresos. ¿Por qué entre el 22 y 25%? Porque compensamos con el IVA soportado por los proveedores, lo que significa que siempre va a haber más dinero del necesario para hacer frente al IVA de los trimestres, y eso genera un colchón para el pago fraccionado del IRPF/IS, lo que hará el pago más sencillo.

Cuenta 4 – AHORRO (Ingresos) – Si puedes encontrar una cuenta remunerada fuera de los bancos tradicionales, mejor, si no, una cuenta colchón diferente, preferiblemente en otro banco distinto al de uso habitual (por ejemplo CaixaBank o Banco Santander en vez de BBVA). El objetivo de esta cuenta no es otro que blindarse ante imprevistos, un 5% de cada factura cobrada, por ejemplo, o la cantidad que consideres.

Si se hace así; es mucho más fácil controlar las finanzas, tendrás un colchón de seguridad ante imprevistos en un banco que no ves cada día y por lo tanto no revisas salvo que lo hagas a propósito y controlarás de forma más precisa qué entra y qué sale.